lunes, 23 de julio de 2007

Momento 7

Domingo 8 de julio.
"Zizima". Parque acuatico

domingo, 22 de julio de 2007

Ciudad Mateo; Tegucigalpa: Urbanismo a la Hondureña II

Parecia que el gobierno se habia puesto las pilas. Por fin, se las habia puesto.

Eligio un terreno en los alrededores de Tegucigalpa. Un terreno en una de las tantas alturas de la zona, para que no haya problema con las inundaciones; rodeado de areas verdes, y a pocos metros de la principal fuente de agua dulce de la ciudad.

Ahi se comenzo y se termino la construccion de Ciudad Mateo: una ciudad planificada de cero, organizada de tal forma que alli pudieran vivir 50.000 personas en armonia con la naturaleza. 50.000 personas necesitadas de una solucion habitacional; solucion que, en ese preciso momento, el gobierno de Honduras, impulsado por su orientacion social, le proporcionaba.

Como uno se puede imaginar, la solucion aportada por el gobierno se anunciaba con bombos y platillos para que cada uno de los habitantes del pais lo supiera.

Todo iba viento en popa, hasta que salto un informe de alguna de esas comisiones que los gobiernos tienen para que todo se haga en regla; una de esas comisiones a las que, generalmente, no se les presta ninguna atencion.

El informe era el mismo que se haba presentado hacia mucho tiempo atras, y entre otras cosas advertia que en ese lugar no se podia localizar la ciudad planificada, ya que, el unico canal posible de desague para las aguas residuales llegaba directamente a aquella fuente de agua dulce, la cual se procesaba unos pocos kilometros despues para dar agua potable a los 1.250.000 habitantes de Tegucigalpa.

Para hacerlo un poco mas claro, era como llevar a 50.000 personas a hacer sus necesidades fisiologicas a la Planta de la OSE.

La cosa se pudrio fea, y la Ciudad Mateo, pese a estar practicamente terminada, nunca se llego a habitar.
Todavia estan saltando las corruptelas que llevaron a que hoy Ciudad Mateo sea una ciudad fantasma.

viernes, 13 de julio de 2007

Tegucigalpa: Urbanismo a la Hondureña I

Anduve un par de días recorriendo Tegucigalpa, visitando pocos clientes y unos cuantos potenciales clientes. Si bien gran aprte de mi estadía a pase en la oficina de los visitados, o sentado en el auto al costado de mi compañera de viaje y oficina (Elia), les dejo un par de breves crónicas sobre algunas cosas que vi, escuche, o averigüé durante y después de mi viaje por aquellas tierras.

“Tegus”, que está a 1.000 mts. sobre el nivel del mar, fue fundada en 1578, y se destacó siempre por su actividad minera. Su nombre viene de la lengua Nahuatl Teguz-galpa, que significa "Cerros de Plata".

Tanto desde la época colonial, como después de la independencia de Honduras (1821) la capital de la región la disputo con Comayagua (de la lengua indígena 'L
enca' que significa "Páramo de abundante agua"). Pero tal disputa se terminó por fin en 1880 cuando el presidente de turno, Marco Aurelio Soto, la declara definitivamente La Capital. Desde entonces allí comienza la expansión burocrática del gobierno, y la construcción de la infraestructura que la acompaña.

La decisión parece extraña; al menos hoy, claro, con “el diario del lunes”. Comayagua está en el llano, y Tegucigalpa esta metida entre las montanas. Por eso construir ahí, para un país pobre como Honduras como para cualquier país del mundo, es carísimo. Aseguran que entre 3 o 4 veces más caro que hacerlo en el llano.

Seguramente Don Marco Aurelio no pensó que algún día la ciudad tendría el crecimiento que (sobe todo por su importancia como zona industrial textil) le permitió llegar de los 72.000 habitantes que tenía en 1950, a 1.2 millones que tiene hoy día.

Tegucigalpa está abajo y arriba de las montañas. Se mete entre ellas; las envuelve y las rodea…

Dicen las malas lenguas que en lo único que pensaba aquel presidente era en una amante suya, residente de “Tegus”, con quien podría pasar más tiempo si allí se encontraba el centro administrativo y político del país.

Esperemos haya sido una hermosa mujer y haya valido la pena.


jueves, 5 de julio de 2007

lunes, 2 de julio de 2007

Feliz cumple, petisa !

Por estos lares tuvimos domingo 1 de Julio de party festejando los 25 años de la Leti. Y el festejo fue por partida doble, porque también festejamos los 4 años que se nos escaparon en el primer festejo !

El día estuvo lleno de emociones, venidas con cada una de las llamadas, los mails o chateos con los seres queridos que, desde la madre patria, mandaban sus saludos. Y alguno que otro con apariciones repetidas (lógicamente, entre ellos, se encontraron en primera línea la Mary y el Robert).

La cosa empezó bien temprano en la mañana, con la preparación de parte de los manjares que vestirían la mesa. Temblad Martiniano Molina, que el faina de queso de la Leti los alfajores de maicena del Javi se lucieron en la noche catracha.

También estuvieron los clásicos pebetes (¿se acuerdan?), y unas empanadas de “La Pampa” (atendido por su propio dueño; argentino él, obviamente).

Por fin, a eso de las 18:00 (acá las reuniones son temprano) empezó a caer la gente. Estuvieron todos (salvo alguna falta justificada mediante receta médica), y estuvimos de charla, chupe y morfi hasta altas horas de la noche (tipo las 22:00).

Feliz cumpleaños, Leti !




Subarrendando pieza.

Les presentamos a Lagarti Orellana: nuestro compañero de morada.
Por suerte es traquilo.
Se asoma solo de vez en cuando y no pone la musica alta.
Aunque camina por las paredes no ensucia. Se ve que se limpia las patas antes de arrancar.

domingo, 17 de junio de 2007

Hace tiempo que nos nos vemos...

Pilones de tiempo que no subíamos parte de nuestras vivencias a esta herramienta de comunicación (pa…..).

El lunes siguiente a aquella ida a copan la Leti empezó a trabajar (por fin !… a mi me parecía que ya se estaba acostumbrando), lo que ayudó a que los fines de semana que vinieron después los usáramos para descansar. Si bien limitamos los paseos, fue un buen motivo para estar más en casa, y ayudarnos de ese modo a seguirla sintiendo de a poco más nuestra.

Tanto cambió la rutina que hasta fuimos al cine (“El Tirador”) y al teatro (“Piyamas”).

El cine (al que fuimos) esta en el City Mall, al lado del Beer’s Bar: un local en el cual se sirven una gran cantidad de distintas marcas de cervezas, de distintos países. Como se podrán imaginar, estuvimos un rato ahí mientras esperábamos que se hiciera la hora del film.

En cuanto al teatro, era verdaderamente lindo, con todas las comodidades. Se notaba que era un “chiche nuevo” para la sociedad Sanpedrana, y la gente iba toda emperifollada… A la salida de la sala se podía ver a un señor saludando a todo el mundo. ¿Quien era? El dueño del teatro que llevaba su nombre. “Yo puse los morlacos (Lempiras, en este caso), así que le pongo el nombre que quiero”, habrá dicho. Y así fue…

Pese a los cambios, siempre encontramos una excusa suficiente para juntarnos con la gente del grupete. A modo de ejemplo, en la Foto la Leti, Ceci y Roberto, y Edwin y Mary en un evento de Pepsi (mientras yo andaba en fugaz “paseo” por El Salvador).

miércoles, 30 de mayo de 2007

Fin de semana de paseo.

El fin de semana pasado (por fiiiiiinnnnnnnn) hicimos el primer paseo a un lugar de los que habíamos estudiado (¿?) antes de venirnos: Las Ruinas de Copan.

Después de 3 horas en la camioneta de Cecilia y Roberto (con ellos dentro también), llegamos al destino. Al rato llegaron Silvana, Martín y Romina. La estadía en Copan estuvo compuesta de tres etapas.

La primera de ellas (por orden de aparición) estuvo compuesta por las comidas (almuerzos y cena), las cuales las hicimos en el pueblo de Copan. Un pueblo medianamente antiguo, muy bien conservado, con callecitas de adoquines muy empinadas, y copanecos con gorros similares a los de paja. En el centro (donde paseamos la mayor parte del tiempo) se encuentran dos centros principales de interés: los artesanatos (entiéndase casas donde venden artesanías), y los lugares para comer.

Una segunda etapa, estaría compuesta por nuestro pasaje por las termas, o “aguas calientes”, como las llaman con mucha imaginación los lugareños. Allá arrancamos por unos de las callecitas que salía del pueblo; callecita que a los pocos metros se trasformó en camino de tierra, medio jodido, en el medio de las montanas... Seguimos por el durante una hora, con la asistencia de algún transeúnte que aparecía de vez en cuando, o que salía de alguna casa de cemento o barro, y siga siga, nos decían... Hasta que al fin, a las “aguas calientes”. Aunque estuvimos solo un par de horas la travesía valió la pena.

La ultima etapa fue la que vivimos a la mañana del domingo, ahí si, tan solo con nosotros mismos. Fue entonces cuando arrancamos en un micro del hotel hacia las ruinas de copan. Un lugar precioso. Con entrada por la plaza central, pasamos por la cancha de pelota, y por una especie de coliseo para la “danza de los jaguares”, por los túneles que nos llevaron a los baños de los nobles, y por unos cuantos sitios más. Y más allá y allá estaban excavando. Y uno veía montículos a un lado y a otro, y se imaginaba que abajo de ellos también debía haber mas pirámides, o vaya a saber qué...

El guía nos contaba que estimaban se iban a necesitar 150 años mas para sacar a flote toda la ciudad; y nosotros le creímos.

Después de eso, almorzamos en el pueblo y emprendimos la vuelta, con los amigos argentinos, a disfrutar nuevamente por 3 horas de su compañía.